Agamenón

Cartel de Agamenón

Rodrigo García estrenó este texto sin saber que diez años después podría catalogarse como una obra visionaria para los tiempos que corren..

La crisis política, económica y de valores que vivimos actualmente nos hace ver esta obra con una reflexión y vértigo que va más allá del mero ejercicio que hace un espectador a la hora de sentarse y disfrutar una obra de teatro.


Sinopsis

La familia como punto de partida para contar la tragedia contemporánea. Una tragedia manchada por el color de la violencia que engendra nuestro modo de vida actual, personificada en la figura de un padre lleno de recuerdos lejanos y mucho desprecio.


Esta es la historia de un antihéroe, un engendro de este tiempo nuestro de sobrecogedora beligerancia, quien nos mostrará, en tres entornos diferentes, que nuestra tragedia no dista tanto de la clásica, y que guerras de Troya se suceden a diario a nuestro alrededor. Agamenón es una víctima convertida en verdugo, tanto de sí mismo, como del resto de personajes anónimos que aparecen sometidos bajo su mano de hierro. El texto de Rodrigo García está cargado de violencia, es una denuncia a viva voz del peligro que corren las relaciones humanas en este mundo que se agota a sí mismo en una espiral de deshumanización, es una secuencia vital cargada de automatismos que nos roban lo más caro a la naturaleza humana: su propia esencia.


La obra, a través de sus fuertes sacudidas, busca remover las entrañas del espectador y no dejarlo indiferente, “…y veo esta humanidad como una puta, puta, puta máquina”.