Nada que perder

Cartel de Nada que perder

Un profesor de Filosofía intenta hablar con su hijo, detenido por quemar un contenedor durante una huelga de basuras..

El espectador entrevé, en esta primera escena, el tema principal de la obra Nada que perder que es, precisamente, la basura moral de los que permitieron que la tormenta nos llevara a un lugar donde ya no tememos nada porque ya no tenemos nada que perder.


Padres, hijos, empresarios, abogados, policías, concejales, interventores, profesores, todos se dan cita aquí para poner frente a nosotros reflejos de una crisis de valores. Para hacernos preguntas. Para movernos a preguntar.


¿Saber o no saber? ¿La verdad o la felicidad de la ignorancia?

“¡Una experiencia brutal! Me encanta el teatro, pero hace tiempo que no veía algo tan recomendable como esto, te pone delante de la nariz el mundo en el que nos movemos pasando de la risa al miedo, de la rabia a la tristeza, sigo pensando ¿si es mejor ver o no ver? ¿Tú qué prefieres?”